Se utiliza en sérums faciales, aceites corporales, productos antiedad, mascarillas capilares y tratamientos nutritivos.
Aceite de Camelia para la Piel
Perfecto para piel seca, madura, sensible o deshidratada.
Modo de aplicación:
Aplicar unas gotas sobre el rostro limpio como aceite facial, solo o mezclado con la crema habitual. Puede utilizarse tanto de día como de noche.
Aceite de Camelia para el Cabello
Muy apreciado en rutinas capilares asiáticas por su efecto suavizante y protector.
Modo de aplicación:
Aplicar una pequeña cantidad en medios y puntas como tratamiento sin aclarado o como mascarilla prelavado para nutrir en profundidad.