Se utilizan en sérums calmantes, cremas hidratantes, tratamientos para piel sensible, productos prebióticos y fórmulas equilibrantes para piel con tendencia acneica.
Probióticos para la Piel
Especialmente indicados para piel sensible, reactiva, deshidratada o con desequilibrio cutáneo.
Modo de aplicación:
Aplicar en sérum o crema sobre la piel limpia, mañana y noche, como parte de la rutina diaria.
Probióticos para Piel Sensible o con Imperfecciones
Ayudan a reducir inflamación y mejorar la tolerancia cutánea.
Modo de aplicación:
Utilizar de forma constante para mejorar progresivamente el equilibrio de la piel.